domingo, 21 de septiembre de 2014

MUSIC FOR THE MASSES, Depeche Mode (1987)




Depeche Mode - Music For The Masses



Depeche Mode son un ejemplo de la mejor música que se podía escuchar en los ochenta, mostrando una clara evolución a lo largo de la década. Desde su sonido más duro e industrial hasta la electrónica más innovadora con la que se colocaron como líderes indiscutibles durante los 90.Todo sin dejar de ser comerciales. Precisamente por esto se les criticó mucho durante los ochenta, y por ello titularon su sexto álbum "Music For The Masses" (Música para las masas), a modo de chiste. Este disco está considerado por muchos como su mejor álbum (no estoy de acuerdo). Aunque si que es verdad que es una genialidad más en la carrera de esta banda, repleta de otras genialidades. Desgraciadamente hace mucho que no hacen nada que se le parezca a esto.


Never let Me Down Again



"Never Let me Down Again" se convirtió en casi un himno para muchos y la banda dejó de ser considerada de culto y pasó a conquistar nuevos públicos. Este trabajó era como una muestra de lo que vendrá, una pista de lo que ocurriría en los 90 con el genial "Violator"(1990). Un disco con un pie en la década que desaparece y otro en la que iba a comenzar. La canción representa un punto álgido en la madurez compositora de Martin Gore. Y todo el disco continúa esa línea. Salvo por el sencillo "Strangelove" o también "Sacred" que aún conservan la esencia de álbumes anteriores. "Strangelove" es una de las canciones que más me fascinaron de este trabajo en aquel momento.



Strangelove


Behind The Wheel


Pero lo mejor del disco es, sin duda, "Behind The Wheel" otro himno para sus millones de fans y una de las canciones más míticas de toda su carrera. Conseguir conectar con ella puede no ser fácil para los más ajenos a esta música. Pero vale la pena esforzarse, ya que habrá recompensa seguro. Otras genialidades serán la maravillosamente dramática "Little 15", la estupenda "The Things You Said" (otra de mis preferidas) o la mencionada "Sacred". Pero para mi gusto, y a partir de aquí, el disco se desinfla.



The Things You Said


Little 15


Sacred






Podríamos incluir como menores las canciones "I Want You Now", "Nothing" o "To Have and To told". Y es que con estos temas, en la mitad del álbum, el disco decae de forma muy acusada y pierde todo el interés despertado (y entusiasta) de sus primera parte. Quizás salvaría "Nothing" de esta parte más floja.
Esto lo rematan con "Pimpf", un tema instrumental. De esos que sólo sirven para sonar en las introducciones de algunos de sus conciertos y poco más. Esto ya es un motivo (al menos para mi) para que este no pueda ser considerado el mejor trabajo de la banda. Teniendo otros álbumes donde todos los temas son excelentes. De hecho he dejado de incluir en estas entradas a otros discos por no ser "completos" en todo su recorrido. Pensemos que son discos que tan sólo tenían, en sus ediciones originales, diez canciones (en las futuras re-ediciones extendidas este disco tampoco mejorará más). Así que "quitar" tres o cuatro canciones de un disco de diez es "quitar" mucho. La gran mayoría levantábamos la aguja del disco (los que conocimos el vinilo) cuando sonaban las que menos nos interesaban. Muchos menos eran los que lo escuchaban todo (y hoy en día, con los Mp3, hasta se borran las que no gustan, que se que lo hacéis).



Nothing


Pero no deja de ser un muy buen álbum. Mítico y encumbrado en un pedestal por todos los que disfrutamos de él, por esas historias que estos discos antiguos llevan detrás. La nostalgia y los recuerdos de como se vivieron aquellas canciones y de lo que significaron. Todo ello lo convierte en un disco importante y muy a tener en cuenta y quizás no en el mejor, pero si en uno de los mejores álbumes de los ochenta.




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